Palabras que por no vivirse matan

Hay palabras que prenden dudas, que incendian los sentidos y arrasan verdades
y mentiras, que traen desdichas al ser dichas y asolan principios y finales, que dejan
humo en la memoria y asfixian credos.
Palabras que rompen mientras se rompen y se confunden con tus pedazos, cristales,
de un espejo quebrado donde temes mirar y no encontrarte.
A veces se acomodan en el silencio remolonas te niegan sus secretos, juegan al
escondite y se esconden tras puertas de cautela, otras se baten en duelo por
descubrirse y se amotinan en la nada por ser, y su prisa se atora en la garganta
y estrujadas y pesadas se rinden en el camino del miedo, y queda el lastre
que el tiempo nunca barre de dubios encallados en un presente olvido.
En esas horas en que el pensamiento pesa y las interrogaciones indigestan, se
buscan para darle una oportunidad al oído vacío de llenarse con su música,
bailando con el alma aliviada de tristeza su tango de razones y réquiem de sinrazones.
Entonces salen como una cascada y lo inundan todo, tomando forma y dando forma
y dicen y desdicen
y acallan porque no callan
y ahogan el llanto que antes te ahogaba
y se desnudan para vestir sueños
y duermen pasados para despertarte.
y se siguen una a otra, desordenándose para ordenar cada involuntario caos
y se acaban para empezar a ser comienzo.
Sólo HAY si HAY palabras
Tus palabras...
Carmen